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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Humor Amarillo VS ¡Guaypaut!



Hoy tenemos un duelo realmente friki, pero de los que nos gustan en “¡A la Parrilla!”. Dos concursos no de gran formato, sino de formato gigantesco; basados en la comedia de slap stick: admitámoslo, es difícil aguantar la risa cuando alguien se cae de manera divertida. A mi izquierda, uno de los programas japoneses más doblados de la historia; a mi derecha, una actualización que ha hecho talegar a concursantes de medio planeta. El ring, un terreno bastante embarrado. Hoy enfrentamos: “Humor Amarillo” versus “¡Guaypaut!”.


HUMOR AMARILLO

Un día, el director de cine Takeshi Kitano jugaba a Super Mario Bros con su Nintendo cuando imaginó cómo sería hacer un concurso enfrentando a los concursantes a los mismos retos. En vez de batir al malvado Booster para salvar a la princesa Peach, los concursantes tendrían que asaltar su castillo para conseguir un millón de yenes a repartir: así nació “Takeshi´s Castle”, emitido en la Tokyo Broadcasting System entre 1986 a 1989.

Un concurso en el que un centenar de participantes corrían como pollos descabezados en todo tipo de pruebas que, en origen, tenían sentido… Pero que, poco a poco, fueron evolucionando hacia el más absoluto despiporre. Como pieza clave, desde el castillo, Kitano y Higashi Sonomanma comentaban las jugadas, caídas y golpes de los concursantes; que eran entrevistados por un reportero en el campo de batalla, Junji Inagawa; siendo estos dos últimos los más estables durante los 100 programas a lo largo de los tres años.


Veintisiete cadenas de otros países se interesaron en un programa de humor que, para ellos, era tremendamente barato al sólo tener que conseguir a un traductor de japonés y aun buen par de cómicos locutores que le dieran chispa al asunto.En España, el programa tuvo dos etapas: la primera y más mítica en los orígenes de TeleCinco, con los comentarios de Juan Herrera y Miguel Ángel Coll de 1990 a 1995; y una segunda en Cuatro de 2006 a 2007 basada en los mismos programas japoneses con Fernándo Costilla y Paco Bravo, que fueron mejorando con creces el programa a lo largo de los capítulos. Al hablar de ellos, tenemos que hablar del poder del malogrado Chino Cudeiro: todos ellos crearon personajes recurrentes con los que dar sentido a lo que veíamos. Esto ya sucedía en otras versiones, pero en la última etapa, en la que renombraron y en los primeros programas crearon a más personajes como la defensora del concursante Dolores Conichigüa o Gacela Tompson; y, también, desarrollaron personalidades a personajes que en los noventa no lo hicieron, como la de maníaco sexual de Pepe Livingstone. Aunque criticados en internet, es un mérito que no se les puede negar.



“Takeshi´s Castle” ofreció nuevos conceptos de pruebas al mundo occidental, en las que se ponía en cierto riesgo la integridad física del concursante; y que, más tarde, fueron compradas en España para realizarse en “El Grand Prix del Verano” (¿O no se parecían un poco los troncos locos a los rollitos de primavera?), lo que llevó a que algunos países asiáticos lo emitieran igual que aquí hacíamos con el japonés.

Sólo tres países se atrevieron a hacer versiones propias: EEUU, que la FOX adaptó en 1990 con el título “King Of The Mountain” (“Rey de la Montaña”) emitiendo sólo un programa de los dos grabados, y en 1993 la CBS lo llamó “Storm the Castle!” (“Asalta al castillo”) y que no pasó del programa piloto emitido; Taiwan, que lo adaptó bajó el nombre “100 guerras, 100 victorias”; y Alemania, que sustituyó el castillo por un galeón pirata en verano de 2007 en “Entern oder Kentern” (“Entra o cae”).



¡GUAYPAUT!

Algún añorante creativo de EEUU se preguntaría por qué no funcionaron “King Of The Mountain” o  “Storm the Castle!”:¿Sería que el desarollo era demasiado japonés? ¿Sería que los concursantes jugaban en familia, como en los especiales del de Kitano en el intento de la CBS?


Fue en 2008 cuando encontraron la clave y crearon el concurso “Wipeout”. Su estreno en la ABC en el Prime Time de los lunes de la temporada de verano junto al ya comentado en este blog “I Survived a Japanese Gameshow” fue un triunfo. Producido por Endemol y grabado en Argentina, se convirtió hace unos años en un auténtico éxito internacional.

En “Wipeout”, veinticuatro concursantes deberán ser los más rápidos en una serie de carreras de obstáculos que, con toda probabilidad, les podrían hacer caer al agua o a una piscina de barro: desde saltar sobre una serie de bolas rojas gigantes o pasar por la cornisa de un muro del que salen puños. La mitad de los concursantes más lentos iban cayendo ronda tras ronda de juego para llegar al “Wipeout Zone”, donde un recorrido aún más complicado y espectacular les puede llevar a la victoria en mitad de la noche o acabar fuera de juego rendidos tras un agotador día de golpes y ejercicio físico. Todo esto con un casting con una buena cantidad de concursantes frikis, que eran comentados por dos locutores en off (John Anderson y John Henson) que aparecían a veces desde una falsa cabina cabina de comentarista grabada en chroma y una reportera en el terreno de juego (Jill Wagner).

La clave de “Wipeout” son las carreras contrarreloj y unos recorridos que, aunque absurdos y aparentemente acolchados, han incorporado todo tipo de molestas sorpresas. Las últimas de ellas, en base a pistones; haciendo que la participación no dependa ya de la pericia del concursante, sino del día que tenga el manipulador del recorrido y de las ganas que tenga de hacerles sufrir: ha aumentado en injusticia y un pelín en crueldad. Además, el programa tiene un acabado más occidental que quizás los dos precedentes en EEUU no tenían.

En España decidieron adaptarlo en TeleCinco con  Carmen Alcaide (“Aquí hay tomate”) como reportera en la zona de juego y en la zona de comentaristas… a Carmen Alcaide también. Probablemente, el mayor error de esta adaptación el no respetar la existencia de, al menos, un presentador en off. Además, cabría recordar que TeleCinco decidió estrenarlo tras un capítulo especial de "Escenas del Matrimonio" en el segundo Prime Time de Nochebuena como un especial y que el título fue traducido al spanglish como “¡Gauypaut!”. El programa, como todas las adaptaciones, se grabó en Argentina en los recorridos originales, aunque sustituimos la BSO con silbatos del americano por algo parecido a la de "Piratas del Caribe".

En la medianoche estival de Boing hemos podido ver la versión original doblada al español durante los dos últimos veranos; en la que, por cierto, falleció un concursante tras un programa de la segunda temporada.

¡TÚ DECIDES!
Ahora te toca votar a ti. ¿Japoneses o españoles? ¿Takeshi Kitano o Carmen Alcaide? ¿Contra esbirros peculiares o contrarreloj? ¡Guerra en el barro! No sabemos quién ganará, pero alguien seguro que se lleva un buen golpe. ¡VOTA!




miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Qué Apostamos? VS Increíbles, el gran desafío


El Versus de hoy será, probablemente, de los que puede descubrir a más de uno las similitudes un formato con otro.  Espectaculares desafíos en el plató tenían lugar en los dos programas, pero… ¿Cuál de ellos ganará este? A mi izquierda, uno de los grandes éxitos de la historia de la televisión europea; a mi derecha, uno de los formatos en alza a nivel internacional. El ring, un estudio con una grada con muchísimo público para generar presión sobre los concursantes. Hoy enfrentamos: “¿Qué apostamos?” versus “Increíbles, el gran desafío”.

¿QUÉ APOSTAMOS?
Televisión familiar de la España de los 90, que consiguió encumbrar a Ramón García como presentador de entretenimiento. Un espacio que nació en Alemania en 1981 llamándose “Wetten, Dass?” y que fue considerado por la consultoría The Wit como uno de los más importantes desde la creación de la televisión, hasta el punto de afirmarse que cualquier artista internacional que quisiera hacer carrera en el mercado germánico debía sentarse en el sofá de los invitados. A nosotros nos llegó a nosotros a rebufo de la adaptación italiana de la mano de Europroducciones.




En la versión clásica del programa, cuatro desafíos en el que cuatro personas o grupos de personas apostaban que eran capaces de conseguir un reto prácticamente imposible poniendo a prueba cualquier habilidad que ellos tenían en una serie limitada de intentos. Sobre esa premisa que ofrecían los concursantes, un grupo de famosos invitados sentados en un sofá con la copresentadora (en origen, Ana García Obregón) debían pronosticar si este lo conseguiría o no y apostar una determinada cantidad en dinero ficticio: el famoso o los famosos con menor montante en pesetas virtuales al final del acababa en la ducha del programa; decidiendo el público con sus llamadas desde casa si se merecían la ducha los invitados o uno de los presentadores amonestados por La Comisión, la omnipresente voz en off que ejercía de juez de las pruebas del programa; ya fuera por no tener un buen papel a lo largo del programa o por no conseguir que una determinada cantidad de público acudiera con algún objeto a los Estudios Buñuel de Madrid.
programa,



Al conseguir su desafío, los concursantes ganaban un premio en metálico; y al final del programa, superasen o no su reto, se enfrentaban al veredicto del público que determinaba qué apuesta de la noche había sido la mejor y, por tanto, se merecía el premio de la noche. Todo esto, trufado de “cómicos” números musicales corales con los presentadores y artistas invitados de medio mundo.

En el año 2009, varias cadenas de la FORTA decidieron recuperar el formato actualizando la fórmula de las últimas temporadas, en las que desaparecía la apuesta con moneda ficticia para jugarse si se libraban o no de una pequeña tortura; siendo presentado en esta ocasión por Carlos Lozano y Rocío Madrid.

Lo que nunca ha perdido en España ha sido su silbable y tan querida (como odiada) sintonía. Al inicio de este vídeo, la más recordada: con los dibujos animados del elefante y el tigre, mascotas del programa.



INCREÍBLES, EL GRAN DESAFÍO

Adaptación a España de “El supercerebro de Alemania” (“Deutschlands Superhirn”) y distribuido internacionalmente como “The Brain” por Endemol, del que disfrutamos durante la temporada pasada en Antena 3 como gran alternativa a “Sálvame Deluxe”.

El programa, presentado por Carlos Sobera, es un torneo para decidir quién tiene la habilidad mental más espectacular de todo un país, pasando los mejores de cada noche a una gran final en el último programa de la temporada. Un concursante afirmaba que eran capaz de conseguir un reto prácticamente imposible poniendo a prueba cualquier habilidad mental; pero sin posibilidad de error.


En este planteamiento residen dos grandes diferencias con respecto a “¿Qué Apostamos?”, al no permitirse errores y al tener todos los retos alguna relación con la mente. En “Increíbles, el gran desafío” tenemos también un sofá con famosos; pero, tercera diferencia, en esta ocasión no son invitados que cambian cada semana, sino colaboradores fijos de los que se sabe que pueden dar espectáculo en cualquier momento (en España fueron Santiago Segura, Mario Vaquerizo y Chenoa).

En este concurso, además, se potencia el desafío por encima del gran show que era“¿Qué Apostamos?”: salvo que estuviera justificada por la prueba, no hubo ninguna actuación de grupo o cantante conocido en el programa; teniendo ocho retos por noche, ocho personas demostrando lo que sabían hacer. También hay que decir que la última temporada del concurso de la ducha en las autonómicas con Carlos Lozano y Rocío Madrid también aumentó el número de apuestas por noche.


La cuarta diferencia de “Increíbles, el gran desafío” reside en la votación final de la noche; donde el sofá de colaboradores ejercía como jurado y aportaba uno de los clasificados y se realizaban dos votaciones: Una primera, para eliminar a la mitad de los participantes; y una segunda para elegir al ganador.

Por cierto que, al comprar un formato internacional, compras muchas cosas; y una de ellas es el diseño de los desafíos que aparecen en el programa. La prueba anterior con el concursante ciego fue también una de las más espectaculares de la versión Alemana.




¡TÚ DECIDES!
Dos programas de entretenimiento blancos y familiares con los que pasar la noche de los viernes, dos programas que relanzaron el concepto "prueba en exteriores". ¡Duelo en el sofá de los invitados! ¿Quién supera la apuesta y quién va a la ducha? ¡Tú lo decides en la encuesta! Y que quede claro… ¡El triunfo es arriesgar!






martes, 19 de noviembre de 2013

¡Splash! VS ¡Mira Quién Salta!



Hoy, en el Versus de “¡A la parrila!” enfrentamos a dos talent shows de altos vuelos que acaban de terminar su litigio en los tribunales en Holanda: a mi derecha, el formato que hizo que los saltos de trampolín se convirtieran en un espectáculo en PrimeTime; a mi izquierda, el primero que puso a famosos en serios apuros… aunque TeleCinco no le sacase partido a esa posibilidad. El ring, una piscina y dos trampolines. Hoy enfrentamos: “¡Splash! Famosos al agua” versus “¡Mira Quién Salta”.

¡SPLASH! FAMOSOS AL AGUA

Antena 3 buscaba una manera de sustituir de forma efectiva a “Tu Cara Me Suena” y vio en el trampolín la mejor opción, después de que TeleCinco decidiera comprar los derechos de “Stars in danger”. Es por ello que apostó por el formato internacional “Celebrity Splash!”, distribuído por EyeWorks (su filial en España es CuatroCabezas, productora de “Quién Quiere Casarse con mi Hijo”), tras triunfar en su estreno durante la temporada de verano en Holanda bajo el nombre de “Sterren Springen” y al funcionar bastante bien en el circuito internacional de ventas.



“Sterren Springen” es un programa que pasa de la más absoluta fiesta a la hora de presentar al concursante y este subir al trampolín a la máxima tensión en el momento del salto. Y eso funciona. Además, el que fuera un programa de verano permitía que fuera un pelín más festivo si cabe. “Celebrity Splash!” ofrece un espectáculo completo, una gran gala de las de toda la vida que tiene lugar en una piscina: si en una gala había cuerpo de baile, aquí tenemos equipo de natación sincronizada.

España fue el cuarto país en adaptar el formato, tras su estreno y pasar por Francia y Reino Unido; y predecesor en semanas a China y a Estados Unidos. Formalmente,  hay que aplaudir que desde Antena3 y CuatroCabezas pusieran toda la carne en el asador para sorprender y hacer valer su programa sobre “¡Mira Quién Salta!”, innovando en la puesta en escena hasta límites insospechados: fuimos el primer país en considerar que era necesaria una gigantesca pantalla de leds con la que aportar show multimedia o dramatismo a cada una de las situaciones, una de las grandes sorpresas. “¡Splash! Famosos al agua” mejoró la fórmula que recogía de la versión británica: impregnó de tensión la subida de los concursantes al trampolín gracias a la combinación de grafismo, música de tensión, voz en off anunciando alturas y un travelling ascendente (que, lástima, desapareció en la segunda gala).


*Ejemplo de salto en el minuto 11:02

Muy cuidado visualmente hasta el extremo de competir en una encarnizada lucha con TeleCinco y Cuarzo Producciones por conseguir realizarlo en la piscina del Centro de Natación Madrid ´86, reconocible por su cúpula. Y una tremenda labor de casting, tanto para concursantes como para jurado… Aunque todavía no sé muy bien por qué Guti lo era.

En su contra, “¡Splash! Famosos al agua” pecó en exceso de alargar el formato, tanto en temporada como en duración de las galas. Y es que la duración es uno de los grandes males de nuestra programación, por intentar estirar como un chicle lo que algo funciona para cubrir el late night con el programa del prime time: la solución fue aumentar el número de concursantes. De 18 participantes de la versión original, en España subimos a 28; y esto hizo que, en buena parte, tampoco se pudiera terminar de conectar con los participantes o de poder aportar algo de reality que diera algo más de chispa a una fórmula que cansaba a partir del cuarto programa.

¡MIRA QUIÉN SALTA!

Cuarzo, la productora de Ana Rosa Quintana, compró los derechos de emisión de un programa alemán que casi es un clásico tras estar en pantalla desde 2004 y se desató la guerra al adquirirlo TeleCinco. “TV Total Turmspringen” se distribuye internacionalmente como “Stars in Danger” con Banijay Group. Pero este programa no sólo consistía en enfrentar a un grupo de personas a un salto de trampolín, sino que durante toda la temporada se enfrentan a diversas pruebas deportivas y/o físicas que pueden poner a sus famosos concursantes en más de un aprieto. Y, entre todas ellas, tenía un especial seguimiento el programa de salto de trampolín.

 Basándose en el éxito de esta prueba, EyeWorks crea “Sterren Springen” y su buen rendimiento en verano de 2012 hace que aumenten las ventas en el circuito internacional de “Star in Danger” sólo en su modalidad de saltos de trampolín.

En origen, “TV Total Turmspringen” era un programa que sólo emitía la competición oficial, como si se tratase de la transmisión de un mundial de natación: es más, la realización y el grafismo era el mismo que en dichos eventos y sólo una voz en off de un comentarista ejercía de presentador. La única diferencia es que se permitían la licencia de alguna actuación musical en directo y una reportera que entrevistaba a los concursantes antes de saltar. Es decir, el programa tenía apariencia de un competición deportiva, no de un programa de entretenimiento.

TeleCinco y Cuarzo aprovechan y deciden explotar lo que ya había funcionado en la versión británica de “Splash!”: los trampolines se identifican con scrolls de leds de alta resolución. Además, potenciaban a través de su sintonía la idea de gran reto y superación, algo que sólo hacía “¡Splash! Famosos al agua” en la subida al trampolín.

“Stars in Danger: High Diving” fue la versión del mismo formato que decidió realizar la FOX americana. Y esta incluía algo que no tenía ninguna anterior: el reality, el cómo los concursantes sufrían cuando salían del entrenamiento. Y el hecho de que la versión española tuviera que desplazarse hasta Gran Canaria para poder grabarse, dado a que sólo dos piscinas en España podían acoger dicha prueba al contar con entrenadores y una ya era de Antena 3, sirvió de perfecta excusa para aumentar este contenido al existir convivencia entre sus concursantes entre gala y gala.

A favor de “¡Mira Quién Salta!”, que la serie (también de ocho programas) se condensara en un corto espacio de tiempo, evitando el desgaste que habían fomentado entre las dos cadenas y que sufrió “¡Splash! Famosos al agua” en el último mes que no compartieron en antena; así como que escogiera un casting de 18 concursantes con gran potencial en “Sálvame”: todo lo ocurrido en las piscinas permitió que se generasen tramas de las que hasta hace poco bebió el magazine vespertino/nocturno y que también ayudaron a aumentar el interés del espectador sobre las galas semanales.

Un programa más modesto en ejecución, con menos presupuesto; pero que resultó ser más rentable que la superproducción de Antena 3.

¡TÚ DECIDES!

Tras presentar demanda Banijay a EyeWorks por plagio de “Stars in danger”, esta misma semana la justicia holandesa la ha desestimado al considerar que existen diferencias entre uno y otro. Pero aquí no hace falta que te pongas la toga para decidir quién gana nuestro enfrentamiento de hoy. Dos programas de verano que se hicieron en invierno. ¿Quién saltará a la piscina y esta no estará vacía? Tú decides cuál no volverá a saltar desde los 10 metros. ¡Vota con tus comentarios!

miércoles, 13 de noviembre de 2013

MasterChef V.S. TopChef



Hoy, en el Versus de “¡A la parrila!” tenemos dos pesos pesados de los Talent Show culinarios: a mi derecha, programa revelación de la temporada pasada; a mi izquierda, el que muchos defienden como padre del género en versión reality. El ring, la televisión española. Hoy enfrentamos: “MasterChef” versus “TopChef”.

MASTERCHEF
La gran apuesta de TVE por volver al espectáculo; que empezó con mal pie pero que, poco a poco, mejoró con un acertado cambio de día (del miércoles al martes), adaptándose poco a poco al público español y llegando a ser todo un fenómeno de masas. Competición de cocineros amateurs, evolución de un formato inglés que existía desde 1990 que en 2005 encontró una nueva fórmula para volver a estar en el candelero. En este vídeo de 1996 podemos ver la impagable la cabecera antigua y la estética noventera a más no poder, que parece un talkshow con Ana Lozano antes que un programa de cocina.



El hecho de que el programa sólo llevase un par de semanas entre su grabación y su emisión permitió oír a la audiencia y mejorar el programa: la conversión de la tensión inicial de los jueces en una distendida presión trufada de momentos de humor, de no explicar cómo se hace un plato hasta prácticamente

contar cómo se hacen cada uno de los menús en los últimos tres capítulos. Un magnífico casting con concursantes que permitían espectáculo y que toda la casa encontrase algún perfil con el que empatizar; así como un jurado de chefs que dieron a conocer una vis cómica inesperada tras su versión más propia de Risto en las pruebas de selección.

Precisamente, la comedia ha sido uno de sus puntos fuertes gracias a que la competición es de chef aficionados; cosa que aumenta el riesgo de que el plato falle y se pueda ver cómo un concursante se pelea con una langosta para cocinarla, que la tarta de fresa más fea de la historia será la más buena de España o que un pavo al horno mal cosido y poco cocinado pueda llegar a ser reanimado por Pepe Rodríguez.



Y, a esto, añadir un halo de magia que otros talent shows no han conseguido, gracias a una acertadísima ambientación musical y a una deliciosa realización; permitida, en buena parte, por un grandioso decorado.
En su contra, la alta exigencia a un grupo de triunfitos cocineros que, como se suele decir, habían ido a jugar y no a demostrar su profesionalidad; dado a que ellos son amateurs.


TOPCHEF
Recién llegado a España, pero defendido por muchos como el primer reality de cocina de la historia a nivel internacional al ser de 2006 (no me salen las cuentas, quizás se escudan en que MasterChef existía con anterioridad y que sea de la misma productora de "Project Runway", del que hablaremos uno de estos días) ; “TopChef” nos llega a rebufo de la fiebre del anterior. Un programa diseñado para ser más minoritario: originalmente, iba a ser destinado a La Sexta y, aprovechando el tirón, decidieron ascenderlo a Antena 3 a mediados de verano. Pretendían asegurarse al público de "Pesadilla en la Cocina" y que este migrara al primer canal de  A3Media

Un casting realizado buscando más el choque entre ellos que el que empaticen con el público; algo que se hace más complicado al ser un grupo de cocineros profesionales, un sector determinado que no tiene por qué motivar a toda la población.


Su punto fuerte: Alberto Chicote. La gran sorpresa de la temporada pasada que, tras tener sueños nada agradables en las cocinas de restaurantes al borde de la quiebra, se enfrenta al ego de un grupo de cocineros. Pero su aparición ha hecho que el formato original se “chicotice”: su característico plano mirando al redactor fuera del encuadre aparece constantemente, y la tensión que intenta transmitir hacia los cocineros como un moscardón durante las pruebas es la misma que ya realizaba entre fogones durante los servicios que podíamos ver en La Sexta.

Aunque poco a poco vayan cobrando peso, el papel de Chicote como presentador no ha dejado en los que los otros dos jueces estables tengan peso suficiente como para desarrollarlos mediáticamente; aunque en ambos se esboce la posibilidad de que puedan tener también un nutrido club de fans: el chef gaditano Ángel León ya ha dado perlitas y derrocha esa chispa que sólo tienen los Cadiz; y Susi Díaz resulta incluso más agradable que su homóloga en “MasterChef”, Samantha Vallejo-Nájera. De existir presentador, como en EEUU, conoceríamos sanos piques entre los miembros del jurado como los que hemos descubierto en el programa de TVE, pero ahora ellos son los que deben diferenciarse para que no pese más la carga de llegar posteriormente del que fue su adaptación libre en Reino Unido.
primeros programas

Una realización más humilde al tratarse de un plató bastante más pequeño que el de los Estudios Buñuel de TVE, se echa de menos saber dónde pueden estar los productos en la despensa.
TopChef se postula como un programa que, ahora que empiezan a surgir los roces entre los cocineros, apunta mejores maneras; al haber sido eliminados concursantes que ofrecían mucho espectáculo.

Grandes aciertos son las catas a ciegas de los platos, que transmiten más veracidad; y que los retos sean más variados y complicados que en “MasterChef”: ellos son profesionales que tienen que demostrar su profesionalidad, y no les queda otra que mantener su nombre.



¡TÚ DECIDES!

Un formato que ha abierto el género en España contra otro que reclama su supremacía ¿Pesa la ventaja de ser el primero en llegar? Duelo en El Bohío, TVE contra Antena 3. Tú eliges quién gana este versus ¿Se quitará “MasterChef” su delantal negro o “TopChef” recogerá sus cuchillos? ¡Sólo con tus comentarios sabremos quién abandona la cocina! ¡Vota!